|
|
PENSAMIENTO DE LARGO PLAZO, BASE PARA UNA REGIÓN QUE CONSTRUYE SU FUTURO
Jaime Echeverri Chavarriaga
Vicepresidente Planeación y Desarrollo
Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia
El desarrollo ordenado de una región depende de la capacidad que se tenga para definir su estrategia de competitividad.
Si bien es cierto que la competitividad exige un pensamiento de largo plazo que se expresa en los países y regiones exitosos como propósitos comunes, también lo es que implica la construcción de un plan estratégico que posibilite un progreso armónico.
De esta manera, entre competitividad y desarrollo se establece una relación indisoluble. Por definición, la competitividad se entiende hoy en día como la capacidad de una región para sostener y expandir su participación en los mercados, con el propósito de elevar la calidad de vida de su población.
En este mismo sentido, el desarrollo se interpreta como un proceso de cambio de la población humana donde se combinan crecimiento económico, adecuada distribución de los ingresos y promoción de los valores humanos en la búsqueda por mejorar las condiciones de vida de una sociedad.
En el centro de estos dos retos esta la gestión empresarial como motor del desarrollo. Su importancia se deriva de la democratización de los países latinoamericanos, los esfuerzos por reducir el tamaño del Estado, los ajustes estructurales, los avances en la descentralización administrativa, los nuevos paradigmas productivos, así como de la inminencia de la globalización.
Este nuevo paradigma se basa en la capacidad de cada territorio para crear ventajas competitivas, donde las habilidades de gestión de sus instituciones plantean los nuevos escenarios del progreso.
Para hacer de esta nueva concepción una realidad en la práctica, es necesario madurar y coordinar las acciones entre los sectores público, privado y social. Pues en la base de toda región que se desarrolla exitosamente, esta la construcción de redes que se manifiestan en sus tejidos económico, social e institucional. De esta manera, empresarios, dirigentes territoriales y sociales deben aprovechar las oportunidades de mercado y trabajar conjuntamente en la gestión del desarrollo local para la competitividad y en el diseño de estrategias y políticas acordes con su realidad.
Es así cómo la coordinación entre los diferentes actores permitirá aprovechar plenamente los recursos endógenos y exógenos, para convertirlos en instrumentos que movilizarán el potencial regional para un desarrollo en el largo plazo.
El punto de unión de todas estas iniciativas se encuentra en lo que podría ser una estrategia regional de competitividad. Para el caso de Medellín y Antioquia están, de un lado el proyecto Visión Antioquia Siglo 21 y el Plan Estratégico de Antioquia (PLANEA). De otro lado estarán las políticas de innovación, educativa, ambiental, inversión, promoción de exportaciones, infraestructura, desarrollo productivo y de ordenamiento territorial.
La concertación de estas políticas permitirá movilizar un conjunto importante de recursos de la región, lo que podrá contribuir con la retención de empresarios regionales y atracción de nuevos inversionistas, pero sobre todo, posibilitara nuevos procesos de acumulación de capital.
Para que estos avances sean exitosos es muy importante Identificar las actividades productivas que serán el eje del desarrollo regional, al tiempo que se puedan potenciar los sectores tradicionales.
Por ello de una estrategia de competitividad selectiva se puede derivar un plan estratégico regional mucho mejor orientado.
Un Plan estratégico exige priorizar actividades económicas.
El departamento de Antioquia (Medellín es su capital), tiene 64.000 kms2, tiene 5 millones de habitantes, representa el 15% del PIB nacional y el 26% de las exportaciones de Colombia.
El desarrollo social, educativo y ambiental de la región está íntimamente relacionado con su perfil económico. Para el caso de Medellín y Antioquia, el conjunto de actividades a los cuales está orientada la estrategia, se puede dividir territorialmente, en dos grandes grupos: las actividades que mayores dinámicas económicas y empresariales generan en el Valle de Aburrá (Medellín más 9 municipios con 3,2 millones de habitantes) y aquellas actividades que hacen lo propio en el resto del Departamento de Antioquia
Desde la región metropolitana (Medellín y 9 municipios más) se han priorizado las siguientes actividades:
- Cluster de Confección –diseño y moda- Abarca el 11% del tejido empresarial de la región y es responsable del 23% de las exportaciones no tradicionales. Adicionalmente, representa más del 40% de empleo generado en la industria manufacturera. La generación de mejores condiciones de competitividad, incentivará a empresarios e inversionistas dispuestos a aumentar la base productiva e incrementar los niveles y calidad del empleo. Se busca su consolidación como uno de los principales renglones exportadores del departamento, compitiendo a partir de la diferenciación hacia productos de alta calidad y diseño, en los mercados norteamericano, andino y Mercosur.
- Clúster de energía eléctrica. Las exportaciones de energía de Antioquia a Ecuador, crecieron más de un 200% anual en los últimos 5 años, alcanzando en el 2005 US $157 millones. A esta dinámica se une la registrada en la industria de maquinaria y equipos eléctricos, cuyas exportaciones han venido aumentando a una tasa del 12%. Antioquia representa del 21% del PIB de servicios de energía eléctrica y gas a nivel del país y más del 10% de la producción de equipo y maquinaria eléctrica. Se espera que en el 2010 Antioquia cuente con una Industria Eléctrica regional y de servicios asociados con alto nivel competitivo en los mercados internacionales, especialmente el latinoamericano.
- Cluster de Construcción –vivienda y hogar-. En este cluster se encuentra ubicado un 8% de la actividad empresarial de la región y representa el 8% de las exportaciones no tradicionales. El dinamismo de sus exportaciones (crecieron 42% entre el 2004 y el 2005), lo hace un renglón prioritario para la consolidación de condiciones de competitividad, lo que permitirá la ampliación de la producción regional y el aumento de la exportación de materias primas, generando efectos importantes tanto en la economía regional como en el empleo. Se espera que en el futuro se constituya en uno de los principales renglones de exportación, con bienes diferenciados y con una competitividad basada en calidad, cumplimiento de normas técnicas internacionales y producción más limpia.
- Servicios Especializados de Salud. En el contexto nacional y regional, Medellín se destaca por sus capacidades científicas, tanto en el cuerpo médico como en sus grupos de investigación, reportando avances propios (trasplante de laringe, reportes sobre genes asociados al Alzhiemer y la muerte súbita). Varias de las clínicas más importantes cuentan con lazos científicos y académicos y se encuentran trabajando en consolidar y mejorar estos vínculos. La competitividad se da por una relación de calidad-precio bastante alta (buenos resultados a bajos precios), lo cual ha permitido abrir algunos segmentos del mercado para los cuáles las condiciones son apropiadas. Se espera que sea reconocida nacional e internacionalmente por la prestación de Servicios Especializados de Salud como transplantes, oncología, cirugía estética y odontología, con la más alta tecnología y recursos humanos altamente calificados.
- Turismo de negocios. La visión en este sector busca que para “el año 2020 la Actividad Turística participará entre el 7 y 9% del PIB de Antioquia, fruto de un manejo creativo e innovador de su biodiversidad, los negocios y los eventos”. Así, es necesario consolidar la ciudad y el Área Metropolitana alrededor de los negocios, eventos y convenciones y disponer de manera complementaria programas que posibiliten el desarrollo y el fortalecimiento del sector en la regiones cercanas, con productos como los agro/eco turísticos, mediante el aprovechamiento de los recursos naturales, con procesos y políticas sustentables y sostenibles.
En relación con las subregiones del Departamento de Antioquia se presentan como prioritarios:
- Minería aurífera. El Oro representa cerca del 20% de las exportaciones no tradicionales del departamento; en los últimos tres años, las exportaciones de oro se han mantenido alrededor de los USD 400 millones. La agregación de valor a dichas exportaciones, generará mayores ingresos y mejores condiciones de desarrollo en las subregiones dedicadas a esta actividad.
- Banano y plátano. La selección del Banano y Plátano como rubros estratégicos confirma su importancia para el departamento (representan conjuntamente el 27% de las exportaciones no tradicionales del departamento, y son el 70% de las exportaciones del país en estos productos) y especialmente para la región de Urabá, que ha dependido económicamente de ellos. También, que a pesar de las dificultades actuales en materia de comercialización y pérdida de competitividad, cuentan con posibilidades reales en el mercado norteamericano y europeo.
- Flores. Antioquia es la segunda región productora y exportadora de Flores del país: en los últimos cinco años, sus exportaciones de flores han crecido a una tasa del 14% anual compuesto, alcanzando en el 2005 los USD 107 millones.. La posición geográfica respecto al principal mercado, Estados Unidos, la infraestructura disponible para la producción, transporte y logística, y la diversidad de variedades, permiten considerarlo como un renglón prioritario y estratégico para el desarrollo regional. Las exportaciones de flores desde la región representan el 5% del total nacional.
- Café. En relación con la producción y comercialización de Café, Antioquia posee una localización favorable respecto a los principales mercados externos (EE.UU. y Europa), tiene excelentes condiciones agroecológicas, una oferta suficiente de mano de obra para la recolección del café, una infraestructura de trilla con capacidad instalada superior a los 2,5 millones de sacos de 60 kilos de café verde año, canales de comercialización y organizaciones cooperativas que garantizan el precio, la compra y el acopio del café, y empresas importantes de transformación. Esas son algunas de las características de este sector que permiten considerarlo prioritario en la proyección de nuestras exportaciones regionales.
- Forestal. Antioquia posee ventajas comparativas para establecer plantaciones forestales de carácter comercial, ya que cuenta con 2.7 millones de hectáreas con esa vocación, distribuida en varios pisos altitudinales, donde es factible el establecimiento de una amplia gama de especies, gracias a ventajas en clima, calidad de suelos, valor de la tierra y costo de la mano de obra. Sin embargo, hoy solo se aprovechan 44.155 hectáreas que corresponden al 1,6% de los suelos con aptitud para reforestación.
Se espera que Antioquia sea un territorio reconocido como una potencia Forestal en el país, con una cultura forestal consolidada y un área cercana a las 400.000 hectáreas de plantaciones comerciales, una industria de la madera moderna y competitiva, apoyada en la investigación científica y tecnológica de última generación, que permitirá lograr una alta participación del sector en el producto interno bruto nacional, un alto intercambio de servicios ambientales y una alta generación de empleo rural.
Para concluir
El camino al progreso no se da de manera individual, es la primera lección que tenemos que aprender. Ninguna sociedad, donde se incluyen personas del común y los empresarios más importantes, pasando por estudiantes, obreros, campesinos y políticos, ha sido capaz de romper el círculo de la pobreza sin combinar una dosis bien importante de solidaridad y respeto por el otro.
Una segunda lección esta en desarrollar la capacidad para construir propósitos comunes y convertir las discusiones diarias en espacios de reflexión inteligente y con ello la acertada toma de decisiones estratégicas.
Un tercer punto, esta relacionado con la capacidad de construir redes y tejidos empresariales, institucionales y sociales basados en la cooperación.
En este contexto es que se hace necesario intensificar el trabajo en todas las regiones de América Latina para avanzar en el camino del progreso.
|