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Fundación Aeropuerto y nueva Política aeroportuaria.
Entre las prioridades para que el país pueda salir de su postración económica y logre el desarrollo al que es legítimo aspirar por sus potencialidades, está la de una política aeroportuaria dinámica y desligada de intereses particulares, que permita un incremental flujo de personas y bienes, generando una mayor circulación tanto cultural como de capitales en la ciudad de Guayaquil.
En el mundo actual la transportación aérea es una de las claves para el progreso de los pueblos. En el Ecuador bajo premisas de seguridad nacional, la política aeroportuaria ha sido manejada exclusivamente por la Fuerza Aérea Nacional, a través de la Dirección de Aviación Civil.
La construcción y operación de aeropuertos, la transportación de pasajeros y cargas, el otorgamiento de permisos a líneas aéreas nacionales y extranjeras y, en general, todo lo concerniente a la aviación ha estado militarizado, e irónicamente, amparado en el Consejo de Aviación Civil y la Dirección de Aviación Civil –instituciones nominalmente civiles pero con un componente militar estructural–, en contracorriente con lo que ocurre en la mayoría de países, donde la aviación es manejada por civiles, bajo reglas muy claras.
La Junta Cívica ha venido propendiendo al cambio en la política aeroportuaria del Ecuador. Reformas que con satisfacción se van dando, aunque sin alcanzar la celeridad y profundidad que las circunstancias lo requieren, por lo que corresponde al sector público tomar una acción más decidida, acción con cuyo impulso la Junta Cívica está comprometida.
La creación de las Fundaciones para los aeropuertos de Guayaquil y Quito el año pasado, así como la reestructuración del Consejo de Aviación Civil, que ahora es presidido por un ciudadano de la sociedad civil designado por el Presidente de la República, son pasos importantes en este proceso. El objetivo pasa a ser en ese marco que se aplique la política cielos abiertos para la aviación comercial internacional.
La Fundación Aeropuerto en Guayaquil -de la cual es miembro la Junta Cívica de Guayaquil- fue la responsable del manteniemiento del aeropuerto Simón Bolívar y de impulsar la construcción del nuevo aeropuerto internacional en la Zona de Daular.
Si bien fue muy difícil lograr por parte de las autoridades militares que se traspasen todas las responsabilidades que la Fundación Aeropuerto de Guayaquil maneja en la actualidad, la remodelación integral y el incremento del tráfico aéreo en Guayaquil probaron que las competencias asumidas han repercutido positivamente en la ciudad.
En lo que se refiere al aeropuerto internacional de Daular, proyecto de larga data de los guayaquileños por considerarlo imperativo para el desarrollo local en el largo plazo, los estudios preliminares determinaron que la inversión no era oportuna hasta que la masa crítica de tráfico aéreo necesaria no se haya alcanzado, por lo que se optó por la alternativa de un aeropuerto internacional dentro del área urbana.
Así, la misma Fundación impulsó la construcción del nuevo aeropuerto internacional José Joaquín de Olmedo de la ciudad de Guayaquil, que comenzó a brindar sus servicios en el mes de julio del 2006.
En la actualidad, la gestión de la Junta Cívica de Guayaquil en materia aeroportuaria tiene los siguientes elementos: participación en la Fundación con el objetivo de desarrollar el tráfico aéreo en la cuidad, objetivo concomitante al desarrollo turístico de la ciudad e impulso al establecimiento de nuevas frecuencias que transiten por Guayaquil.
Avance
Si quiere conocer que avances existen en la actualidad con respecto a éste ámbito de acción de la Junta Cívica de Guayaquil, visite el link Temas de Actualidad
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